Se acabó la fiesta

El pasado día 9 de Diciembre TVE presentó un interesante reportaje sobre la arquitectura española durante los años del Boom Inmobiliario y constructivo que vivimos en España entre los años 2000 y 2008 y su evolución catastrófica desde el 2008 hasta hoy.

Varios arquitectos que han trabajado mucho durante esos años y algunos críticos de arquitectura dieron sus opiniones, y hay algunos aspectos de los que quiero disentir.

Me parece increíble que se diga que algunos de estos edificios se han hecho buscando complicidades no mediáticas, cuando precisamente es la reproducción mediática de los mismos la que ha hecho conocidos a estos arquitectos. Me gustaría mucho que en el reportaje se hubiera entrevistado a los usuarios de los edificios mencionados, a ver si están contentos con la funcionalidad de los mismos.

Otro aspecto curioso es la forma de lanzar balones fuera con el latiguillo de que los arquitectos no hemos tenido buenos clientes y por eso ha pasado lo que ha pasado, se han hecho monstruosidades que no se sabe a qué dedicar. Yo creo que los arquitectos tenemos que tener un sentido ético de nuestra profesión que nos lleve a dar respuestas adecuadas a las necesidades sociales de nuestros edificios, y cuando digo adecuadas, deben serlo en todos los sentidos: Funcionales, constructivos, económicos, de eficiencia etc. y no vale decir que como no nos controlan, hacemos locuras…

No conozco las Escuelas de formación de clientes, y por tanto no me valen las apelaciones a que con malos clientes salen malas obras, entonces ¿para qué estamos nosotros?

Bien es verdad que la locura de esos años de borrachera también llevó al poder de decisión a personas que de la edificación no tenían ni idea, y que solo miraban su engrandecimiento personal al cortar la cinta inaugural, pero no creo que eso sea una excusa para los arquitectos.

En otros países, de los que tanto tenemos que aprender, hace mucho tiempo que eso se ha resuelto con la figura del Construction Manager. Una propiedad no tiene porqué saber de edificación, pero puede delegar en un técnico que sí sabe hacer de “propiedad buena” y ese sí que tiene una formación adecuada. Si eso se produjera ¿seguiríamos quejándonos los arquitectos de malos clientes?

Miguel Ángel Álvarez

Reportaje de RTVE: Se acabó la fiesta

Etiquetas:

4 comentarios to “Se acabó la fiesta”

  1. Juan Carlos del Pozo Manzano Says:

    Saludos Miguel Ángel. Es un reportaje televisivo dinámico. Tanto del reportaje como de lo que escribes me han sugerido dos ideas que pueden ser al menos divertidas. Una que habla sobre la inutilidad de decir algo, y otra que habla sobre cómo ver algo que está sucediendo en el momento que está sucediendo.

    Lo que encuentro achacable a los participantes es que hablan a aro pasado. Ya se sabe que ha habido despilfarro. Lo constructivo es decirlo cuando está sucediendo. Pasa, que no se puede decir, porque uno está ocupado despilfarrando el dinero que le asignan para despilfarrar, ya que es una de las funciones de su trabajo. El arquitecto y el ingeniero hacen el edificio que le encargan, porque está en su trabajo el hacerlo, al igual que lo harían ahora. No se pude esperar de ellos que no haya despilfarro. A ellos ya les viene el dinero tasado les guste o no o lo quieran o no. Ahora yo, como intentando querer evitar el repetir esa doble situación absurda que es; por una parte el que haya despilfarro y por la otra el decir más tarde que ha habido despilfarro: hallo la siguiente historieta que serio en fechas, con motivo de mostrar y demostrar mejor y a la primera, la inutilidad de decir ahora estas cinco palabras “Estamos así porque hubo despilfarro”… (Ya ¿Y qué?)
    Es como si al jugador de baloncesto que siempre lanza mal desde los 6.25, le dicen ahora, que han perdido el partido, porque él lanzaba mal. Ya se sabía que lanzaba mal antes, por lo tanto el adjudicarle los malos resultados ahora, no ha resuelto el problema de tener unos malos resultados. La historieta es ésta que sigue.

    Fecha 0. La administración decide hacer un aeropuerto.
    Fecha 1. Al arquitecto A y al ingeniero I se le encarga un aeropuerto.
    Fecha 2. El arquitecto y el ingeniero hacen el aeropuerto. Es un trabajo de tantos.
    Fecha 3. Sucede la crisis del 2008.
    Fecha 4. Se dice que el aeropuerto fue un despilfarro.
    Fecha 5. El arquitecto y el ingeniero dicen que el aeropuerto fue un despilfarro.
    Fecha 6. Pasa el tiempo.
    Fecha 7. Se hace un reportaje televisivo sobre el despilfarro del aeropuerto. 2011.
    Fecha 8. Pasa más tiempo.
    Fecha 9. La administración decide hacer un aeropuerto.
    Fecha 10. Al arquitecto A y al ingeniero I se le encarga un aeropuerto. Son los mismos.
    Fecha 11. El arquitecto y el ingeniero hacen otro aeropuerto, porque es su trabajo.

    Como de lo anterior se desprende que el decir que ha habido despilfarro no hace que en un futuro no lo vuelva a haber, se me ocurre rescatar de una universidad de reconocido prestigio internacional una serie de problemas escolares, que pueden hacer ver mejor un posible despilfarro en tiempo real. Por otra parte, si uno desea profundizar en éste tan sesudo asunto, puede matricularse en uno de las carreras y entre ellas está la “Licenciatura Técnica Superior en la Ciencia del Sentido Común”. Estos estudios están en el programa educacional de la siguiente universidad “Universidad Barrio Sésamo”. Advierto que sus cursos son muy complicados y que su alumnado pocas veces ha llevado a la práctica lo allí aprendido, por su excesiva dificultad en su comprensión. Los docentes son muy exigentes y es mentira que tengan manía a los alumnos y que por eso les suspendan. Los problemas que entresaco es muestra de esa gran complejidad, así que uno no debe desanimarse, si no consigue resolver los problemas, porque tan solo es cuestión de que tiene que esforzarse más, que en otras ciencias. Recomiendo, que quizás sea conveniente el tapar las respuestas a las preguntas para comprobar si se está preparado para optar al ingreso. No es fácil evitar el despilfarro, y es por eso que esta universidad lleva impartiendo esta enseñanza desde mucho antes de la civilización egipcia. Por lo tanto y sin mucho conocimiento por mi parte de esta ciencia puedo vaticinar, que si uno se emplea con mucho tesón en su estudio y que si se prepara más tarde con algún master puede talvez evitar el tan temido despilfarro. Últimamente, oigo decir, en esos ambientes selectos de los grandes científicos y estudiosos de las todas ciencias en general, un comentario que circula por los pasillos. Se les oye comentar que es más probable que la ciencia descubra el evitar definitivamente el cáncer que el que descubra el evitar una pequeña pizca de despilfarro. Además añaden, que se necesitan ingentes horas de laboratorio para empezar a hallar una posible solución. Ahora si, viene el ejemplo de ejercicios resueltos para dar idea de la complejidad de la ciencia.

    Universidad Barrio Sésamo
    Licenciatura Técnica Superior en la Ciencia del Sentido Común.
    Curso. 2º
    Departamento. Departamento especial de Epi y Blas.
    Asignatura obligatoria. El quehacer de Coco y Gustavo.
    Créditos. 32
    Bibliografía. Sólo apuntes de clase.
    Profesor/a responsables. Epi y Blas.
    Grupo. G
    Horario. De tarde.
    Examen. Segundo parcial
    Fecha. Junio 1970

    Enunciado. Un niño va a una tienda de caramelos con 1 euro para comprar caramelos que cuestan 1 euro por caramelo. Problema. ¿Cuántos caramelos puede comprar? Respuesta. Uno sólo.
    Enunciado. Una administración va a una tienda de arquitectura con 1 M de euros para comprar edificios que cuestan 1 M de euros por edificios. Problema. ¿Cuántos edificios puede comprar? Respuesta. Uno sólo.
    Enunciado. Un niño tiene 1 euro y hay dos tiendas de caramelos, una que los vende a 1 euro y otra que los vende a 2 euros. Problema. ¿A qué tienda puede ir el niño si quiere un caramelo? Respuesta. A la tienda donde se lo venden a 1 euro.
    Enunciado. Una administración tiene 1 M de euros y hay dos tiendas de arquitectura, una que los vende a 1 M de euros y otra que los vende a 2 M de euros. Problema. ¿A qué tienda puede ir la administración si quiere un edificio? Respuesta. A la tienda donde se lo venden a 1 M de euros.
    Enunciado. Un niño tiene 1 euro y la tienda de caramelos le dice que por motivos muy complicados ahora valen a 2 euros. Problema. ¿Compra el niño el caramelo? Respuesta. No, porque no tiene 2 euros.
    Enunciado. Una administración tiene 1 M de euros y la tienda de arquitectura le dice que por motivos muy complicados ahora valen los edificios a 2 M de euros. Problema. ¿Compra la administración el edificio? Respuesta. No porque no tiene 2 M de euros.
    Enunciado. Un niño con 1 euro puede comprar en una tienda de caramelos y canicas, o un caramelo o una canica, pero quiere que lo que compre le dure todo el verano. Problema. ¿Qué compra el niño? Respuesta. La canica, porque el caramelo le duraría diez minutos y la canica mucho más si no la cuida.
    Enunciado. Una administración con 1 M de euros puede comprar en una tienda de arquitectura, o un pabellón de diseño o un instituto, pero quiere que lo que compre le dure toda una década. Problema. ¿Qué compra la administración? Respuesta. El instituto, porque el pabellón le duraría una decena de semanas y el instituto más si lo cuida.

    • agarquitectura Says:

      Muchas gracias Juan Carlos por tu comentario, que me parece genial. Sobre todo lo de la Universidad Barrio Sésamo.

      Pues sí querido Juan Carlos las Administraciones Públicas españolas se han dedicado a encargar edificios de los de dos millones de euros a arquitectos e ingenieros “de prestigio” porque políticamente era más rentable decir que esto lo ha hecho fulanito/a o menganito/a, cuando solo tenían para los de un millón y ni siquiera.

      Lo que yo defiendo es que cuando te encargan un edificio, y público con más razón, también somos nosotros los que tenemos que preocuparnos por el Presupuesto y no nos vale la excusa de que la propiedad pide y nosotros hacemos. Todos somos culpables y los arquitectos e ingenieros también. Claro que para eso habría que aprobar en la Universidad Barrio Sésamo y ya explicas tú muy bien lo difícil que es.

      Un abrazo

  2. Juan Carlos del Pozo Manzano Says:

    Saludos Miguel Ángel.

    Continuando con lo anterior he visto conveniente añadir este artículo aparecido en El Pais el 28 de julio de 2012. Aquí, una vez más, perdemos la oportunidad de prevenirnos contra el despilfarrador y por ende, contra el despilfarro, ya que no es penado por la ley. No hay palabras legales que lo condenen, tan sólo hay palabras pupulares; o mejor, gritos pupulares genelmente des-esperados (es decir, sin esperanza). Sin embargo, lo gratificante es, que si parece importante luchar contra aquello y aquellos para algunos poderes públicos, aunque no para los poderes políticos. Las conclusiones son obvias y versan sobre, que quién tiene la batuta y está subido en el plinto siempre procurará hacer lo que sea, para hacer su capricho, su gusto personal, su aeropuerto. Cualquier persona entendida en el Management se verá impotente ante todo individuo subido en ese plinto y con esa batuta. Más claro, todo estudio, toda universidad, todo colegio, todo institudo, toda escuela y toda enseñanza, ayudan a mejorarnos como personas, sin embargo no pueden nada contra la fuerza bruta de un individuo con batuta, y que a su vez es sostenido por otros individuos que ven bien que esté subido así de éste modo y con eso en la mano. Siempre me pregunté por qué en Alemania, Adolfo fue votado y mantenido en el poder durante tantos años y pese a la brutalidad de su batuta. El artículo es lo que sigue.

    Sugerencias desoídas

    “Hemos prestado atención a la inmensa mayoría de las sugerencias” señaladas en sus informes por el Consejo General del Poder Judicial, el Consejo de Estado y la Agencia de Protección de Datos sobre la Ley de Transparencia, defendió ayer la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría antes de describir los cambios que se han establecido entre el anteproyecto y el proyecto. “Ha ganado en rigor y en fortaleza”, añadió.

    “Sugerencias”, realzó, “que no observaciones de calado”, según dijo. Sin embargo, los dictámenes de los órganos consultivos, no vinculantes, no son especialmente aduladores con el texto de la norma y contienen importantes sugerencias que han sido desoídas por el Gobierno en la redacción final del proyecto de ley.

    Es cierto que la reforma de la “respuesta penal” al falseamiento de la contabilidad pública ha sido adoptada por recomendación del Poder Judicial y del Consejo de Estado, tal como indicó la vicepresidenta. Sin embargo, el informe del órgano de gobierno de los jueces hacía hincapié en el hecho de que en la figura delictiva que se ha introducido “el bien jurídico que se pretende proteger es la autenticidad de la documentación contable y financiera de la entidad, para evitar que de su falseamiento pueda derivar un perjuicio económico, mas no, necesariamente, el hecho de originar gastos al margen de lo presupuestado o autorizado”. Es decir, que la ley castiga, con penas de prisión, a quien oculte o dé datos falsos, pero no a quien malgaste.

    De hecho, el Consejo del Poder Judicial recomendó tipificar dicha conducta, es decir, formular una sanción penal para el despilfarrador, “sancionar la realización de gastos sin habilitación presupuestaria o, en su caso, una vez agotado el crédito disponible, en vez de extender a las entidades públicas el delito de falseamiento contable”, que está previsto en el artículo 290 del Código Penal, tal como indica el informe redactado por el vocal Claro José Fernández y aprobado por el pleno. Y justificaba su sugerencia en el hecho de que la propia ley señala que su finalidad “no es otra que la de combatir la gestión deficiente de los recursos públicos, incriminando aquellas conductas en que tal gestión sea consecuencia de haber efectuado gastos sin crédito, superando el importe del presupuesto”.

    Tampoco el Consejo de Estado ha sido dócil en las conclusiones tras el estudio de la ley, a la que exigía mayor rigor y mayor detalle a la hora de establecer los criterios para el acceso a la información, de manera que este derecho no quedara a la discrecionalidad de los órganos a los que se solicite información.

    • agarquitectura Says:

      Gracias Juan Carlos nuevamente por tu interesante comentario. Yo creo que una cosa son las Leyes y otra la realidad, aunque los políticos quieran seguir tapando sus vergüenzas una vez más penando la inexactitud en los datos contables y no lo verdaderamente importante que es despilfarrar los dineros públicos, la situación está cambiando tanto que si no lo hacen ellos vendrán otros que lo harán, pero esto estoy convencido de que no volverá a ocurrir, con Ley o sin Ley. Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A <span>%d</span> blogueros les gusta esto: